Myriam Duarte: “El Estado provincial tiene políticas públicas que atienden las demandas sociales”

Publicado el viernes, 6 de diciembre del 2019 - 10:15 am

La subsecretaria de Relaciones con la Comunidad hizo un balance de las actividades que su área fue desarrollando durante el año, en lo que respecta tanto a las cuestiones administrativas y operativas como al diseño de los objetivos que se definen en la materia y las acciones para su concreción.

Durante una entrevista en radio Identidad (87.9), Duarte destacó en primera instancia “la mancomunión del equipo del Ministerio de Gobierno, con el ministro en primer término, porque además del respeto y el acompañamiento que recibimos, como mujer funcionaria trabajé en un área compleja, dado que está habitada mayoritariamente por hombres, y las discusiones se dieron siempre en igualdad de condiciones”.

Subrayó luego la importancia de haber fortalecido la presencia de la Subsecretaría, ya que “se han mejorado las condiciones edilicias y eso representa no solo una mejora de las condiciones de trabajo para el personal, sino también para las personas que se acercan para recibir atención. Aquí tratamos de contenerlas, cuidarlas y escucharlas con respeto, y como es muy sustancial que se sientan cómodas, el aspecto del lugar es muy importante”.

“Además -agregó-, a pesar de que transitamos un período con tantas dificultades económicas, tuvimos mucho apoyo de la provincia en materia de prevención de violencias. No hubo recortes de ningún programa, al contrario, se compró equipamiento nuevo para la Línea 137, y eso se debe a la decisión política de entender el momento histórico que vivimos. Hay una sociedad que evoluciona, piensa y sabe lo que quiere, y tenemos un Estado provincial con políticas públicas que atienden esas demandas”.

“Ese apoyo también se puede observar -por ejemplo- en la puesta en marcha de la Ley de Casa Refugio, que representó una inversión muy importante, dado que desde que se inauguró el espacio en Posadas nunca tuvimos la casa vacía. A veces son mujeres con varios hijos, o hasta varios grupos familiares a la vez, y su atención requiere muchos recursos”.

Más adelante, Myriam Duarte se refirió a otros aspectos del funcionamiento de la Subsecretaría, como la reactivación de “un par de áreas que por cuestiones administrativas quedaron acéfalas o con escasa actividad, como el Registro Provincial de ONGs. Estamos depurando y actualizando los registros y estimulando a las entidades a registrarse, y proyectando actividades para convocarlas para proveerles herramientas, y en ese sentido trabajamos con muy buen vínculo con la Dirección de Personas Jurídicas. Algo similar ocurre con nuestro Centro de Mediación Comunitaria, desde donde organizamos recientemente una capitación para los Foros de Seguridad, una experiencia muy interesante que ya generó más demanda de diversas localidades”.

“El género tiene que ver con los roles asignados por la sociedad”

Durante la charla además se fueron analizando aspectos que trascienden las cuestiones operativas de la Subsecretaría, como la perspectiva de género que -según relató la funcionaria- “surgió en el marco de una clase media acomodada de Europa y Estados Unidos que a pesar de tener solucionadas muchas de las cuestiones que tienen que ver con la supervivencia del hogar, registraba persistentes cuadros de depresión en mujeres amas de casas. A partir de estudios sociológicos llevados adelante para ver qué pasaba, se observó que había una cuestión de acceso a derechos que no estaba resuelta”.

“Acá notamos eso cuando trabajamos con mujeres a las que les preguntábamos qué querían para su vidas o que les hubiera gustado estudiar cuando eran más jóvenes. Si bien en muchos casos había expectativas pero la vida se fue dando de otra manera, vimos que otras mujeres nunca las tuvieron, nunca tuvieron proyectos propios, porque de pequeñas les tocó cuidar a sus hermanitos y cuando se fueron de sus casas y formaban pareja, al poco tiempo empezaban a tener sus propios hijos”.

“En esa dimensión, se notan los roles ‘socialmente establecidos’, como el del cuidado de los hijos que está estrictamente asignado a la mujer, que los viste, los baña, los cuide, los educa; mientras que el padre por su parte tiene la ‘obligación’ de proveer y mantener la familia. La cuestión de género tiene que ver justamente con eso, con lo impuesto socialmente y atribuido a lo que ‘se debe hacer’, que lleva a que si un hombre se queda sin trabajo se sienta ‘menos’ si es la mujer quien ‘sostiene’ la casa y él sea quien ‘debe’ cocinar y lavar los platos. El género tiene que ver con los roles asignados por la sociedad, pero las mujeres deberíamos tener la misma posibilidad de acceso al trabajo, al estudio y a la distribución de las tareas cotidianas de la casa”.

“El lenguaje inclusivo es justo y correcto”

Otro aspecto de similar actualidad pasa por la irrupción del lenguaje inclusivo, un debate que supera las formalidades de la gramática instituida: “Me sorprende la resistencia tan grande de la Real Academia Española. En lo personal, siempre fui muy estricta con las cuestiones del lenguaje, fue siempre muy lectora y observo inmediatamente los errores, pero la RAE fue incorporando las costumbres cotidianas y me parece que no está mal, porque eso tiene que ver con la dinámica del lenguaje, que tiene como función favorecer la comunicación”.

“Sin bien me llama la atención tanta oposición de la RAE al lenguaje inclusivo, entiendo también que es una institución casi medieval, que se encuentra en España, un país que tiene, por un lado, los mayores diseños académicos en cuestiones de género y unos posgrados impresionantes, pero también, un apabullante nivel de violencia contra las mujeres”.

Frente a esa realidad, Myriam Duarte concluye en que “no voy a esperar la autorización de la RAE para incorporar un lenguaje que considero correcto y justo, tanto por el respeto a las diversidades como por la economía del lenguaje. Diciendo ‘todes’ -concluyó- estamos usando una palabra que no deja a nadie afuera, y la persistencia de la dinámica de este lenguaje va a terminar imponiendo lo que es correcto y justo”.